sábado, 30 de marzo de 2019

XIII - PON TU ALABARDA AL SERVICIO DE ESTA LID II


    Poema nº 13 perteneciente al libro "Leyendas de Valdesalor". Es un canto, una arenga ideada para seguir luchando, no rendirse, para levantarse y enfrentarse a las adversidades, con resuello por lo que crees y amas:

   "Si después de lo leído hasta ahora no te prestas voluntario al proyecto del Rey Lui, es que no eres partidario de las causas perdidas y de los trasnochados valores de la lealtad, el honor, la fidelidad y la amistad que preconizo en el mundo actual, nada épico ni pasional. En esta segunda parte, sigo animando a cualquiera a luchar por lo que cree, se identifique o no con lo hablado hasta el momento:"




Mete mano a la blanca,
alquila tu acero,
da calabazas a la parca,
sé mi torre para un enroque,
vende cara tu piel,
que no se oxide tu estoque.


Blande tu alabarda
al servicio de esta lid,
pues el estipendio que te aguarda,
es el fruto de la vid.



Si tu alabarda dejas huérfana de vaina
y a mi servicio dispones,
tendrás bebida hasta en la jofaina,
espolearé tu sed,
será este un lance bien pagado,
el infierno vamos a abastecer,
tendrás caballo desbocado,
podrás honrarme y en lid cubrirme:
decidid vos el modo en que habéis de servirme.








Poema publicado en el libro "Leyendas de Valdesalor" (junio de 2017)

jueves, 28 de febrero de 2019

Discos Tan Buenos Que, Cuando Llegas a la ISLA DESIERTA, Ya Están Allí. Parte 2


  Sección en la que retoco-utilizo la famosa pregunta (cuyo enunciado decía aquello de "¿,qué te llevarías a una isla desierta?"), para hablar de algunos discos tan esenciales, que serían imprescindibles para sobrevivir en la soledad de una ínsula, aunque al llegar allí, seguro descubriríamos que ya se los habría llevado algún inquilino anterior:


ILEGALES: Agotados de Esperar el Fin

Año: 1984
Género: Rock


   Ilegales es una banda que me persiguió siempre, sin llegar a empaparme de ella hasta muy tarde. Me explico: conocía desde los 80 sus temas más radiados como “Soy un Macarra”, “Hola Mamoncete” o “Tiempos Nuevos, Tiempos Salvajes”, pero no tenía discos completos, ni sabía de nadie que me los prestara… y veía impaciente aquellas portadas en la revista DiscoPlay pensando en cuándo los pillaría.
   A finales de los 90 y con la llegada de internet, empecé a descargarme su catálogo, a devorarlo y a quedar prendado, para más adelante comprarme hasta el último de sus magníficos trabajos.
   Este álbum está al mismo nivel que el primero y tercero pero, por algún motivo, me parece más completo que los demás. Comienza más suave de lo que uno espera, con sonidos marinos, para dar paso a un medio tiempo llamado “África Paga”, cuyo precioso estribillo reza así: “Iremos juntos, dispararemos, todo es mejor que quedarse a mirar”. “Agotados… ” es pegadizo, con guitarras machaconas y se te graba con facilidad en la cabeza. “Quiero Ser Millonario” es irónica, cachonda, con una letra muy original, mientras el bajo golpea muy marcado, como en todo el LP. “El Piloto” y “Hombre Blanco” demuestran lo seguidor que es Jorge del rockabilly primigenio, swing y blues, ya que podían haberse grabado en los 50. “Odio los Pasodobles” y “La Chica del Club de Golf” son de las que te llaman la atención de inmediato, con las primeras escuchas, pero con los años han quedado un poco aparcadas en beneficio de otras canciones mucho mejores.
   Y vamos con los pelotazos del disco: “Soy Un Macarra”, quizá la más famosa del grupo, tiene un riff muy reconocible que se quedará para siempre en tu mente. Es curioso porque casi fue descartada de la grabación final. “Stick de Hockey” es la hostia, muy rápida, sencilla y contundente, que relata cómo un asesino lleva esta herramienta deportiva para cometer sus fechorías. El propio Jorge estuvo años saliendo de marcha con uno. Y dejo para el final “Destruye”, que es otra maravilla llena de rabia que va in crescendo, ideal para acabar conciertos.
   La única pega del plástico está en el sonido y la producción que son muy suaves, sobretodo en las guitarras. “El Último Hombre” o “Stick de Hockey” hubieran sonado casi heavy metal si el tratamiento de las eléctricas no hubiera sido tan melódico. De todos modos, teniendo en cuenta los truños que se grababan en el 84 en España, el álbum es muy limpio, lo que precisamente les quita fuerza respecto a las actuaciones en vivo.
   Pero lo mejor son las letras. Es estos casos muchos pueden pensar que son poéticas, llenas de metáforas, a veces incomprensibles, o de verso poco ágil. Nada más lejos de la realidad. Si algo caracteriza al líder Jorge Martínez es su gran capacidad para componer textos realmente sencillos, de rápida comprensión, pero cuyo mensaje impacta por lo directo y crudo. Esto es lo más meritorio, ya que lo primero que piensas es “¿por qué no se me ha ocurrido a mi?”.
   En resumen, canciones cortas, que entran a la primera, pegadizas, con melodía y no exentas de caña. Es magnífica la manera en la que Jorge deja espacios, consiguiendo que el oyente interprete la obra minuto a minuto. Hay arpegios preciosos, melodías muy marcadas y cambios que encajan a la perfección, consiguiendo un trabajo variado y nada lineal.



WHITESNAKE: 1987

Año: 1987
Género: Heavy Rock


   Me gusta la etapa “blusera”, hard-rockera e incluso “cantautora” de la serpiente de Coverdale, pero adoro el heavy comercial americano de este 1987.
   Descubrí este redondo el primer año de carrera, en 1993. Había leído mucho sobre que era un clásico de los 80 y creo que me decepcionó un poco al principio, o lo esperaba aún mejor. Es increíble cómo algunas canciones entran a la primera y luego te cansas de oírlas, mientras que otras cuesta más que te marquen, pero una vez dentro de ti ya no salen jamás. Así me ocurrió con este disco de Whitesnake, como a mucha otra gente. Las primeras escuchas producían buenas vibraciones pero poco a poco esas impresiones se tradujeron en algo más. Con el tiempo, la mayor parte de las pistas se transformaron en indispensables y me resulta hasta complicado destacar alguna.
   “Is This Love” es una de las baladas más conocidas del trabajo y del grupo, y “Here I Go Again”, un megahit de radiofórmula, con lo bueno y malo que eso representa. Pero ambas son imprescindibles. En mi caso, el segundo, es uno de esos temas que ha marcado situaciones importantes de mi vida, dándome fuerzas para seguir adelante.
   Resalto también la energía que desprenden “Bad Boys” y “Children of the Night”, la melodía no exenta de dureza de “Give Me All Your Love” y “Straight for the Heart”, la profundidad de “Crying in the Rain” o la progresión de una canción tan espectacular como “Still of the Night”, con unos cambios de ritmo y unos violines que me impactaron muchísimo en su momento. Quizá sobresalen menos, no por malas, sino en comparación con el resto, “Don’t Turn Away” y “Looking For Love”, aunque merecen mucho la pena.
   En general, los cortes son heavys, pero edulcorados con unas teclas muy cuidadas y con unas melodías tan pulcras, que se adaptan a cualquier público, de ahí el éxito comercial que cosechó en su momento, con más de 8 millones de copias vendidas solo en EE.UU.
   De la plantilla encargada de la grabación, me quedo sin duda con el líder David Coverdale, que está impecable, con una clase y estilo que ya destilaba en Deep Purple, y unos agudos y feeling que le dan una personalidad tremenda a su voz. También John Sykes es insustituible y sus solos son realmente bellos y con carisma. De hecho, creo que este es de los pocos discos en los que podría tararear todos los solos de guitarra sin temor a equivocarme.  Nunca un escudero fue tan efectivo.
   Y por supuesto, uno no puede obviar los videoclips de la MTV con la mujer del vocalista, la bellísima Tawny Kitaen, que dio un valor añadido a la música de la serpiente blanca. 



DREAM THEATER: Images And Words

Año: 1992
Género: Heavy Rock Progresivo



   Una tarde de mediados-finales de los 90, en la peña de mi pueblo de Burgos, mi amigo Ricardo trajo este disco y dio al “play” en el viejo y destartalado cassette rojo. Los temas estaban desordenados y cuando dio comienzo “Metrópolis Pt.1” no hice mucho caso hasta que llegó el minuto 1:41. Entonces flipé con el riff pesado y potente que ante mí se presentaba. Presté atención al trabajo y no dejé de analizarlo hasta el final. Eran canciones muy largas, de 8, 9, 11 minutos, pero interesantísimas, que no cansaban en absoluto. Acostumbrado a temas cortos, con una estructura básica de letra-estribillo-letra-estribillo-solo-estribillo (salvo alguna excepción como Iron Maiden), aluciné al ver el desarrollo de unas partituras cuya norma era, que no había ninguna norma. Las sucesiones de acordes y cambios de ritmo me dejaron desconcertado, ya que había tanta variedad en una pista, que podían haber compuesto al menos 10 cortes distintos con los riffs que usaban solo para una.
   Desde entonces, empecé a interesarme por el metal progresivo y por bandas como Symphony X, Pagans Mind, o más clásicas como Yes, Camel o Rush, pues todo fue diferente a partir de este LP.
   Además de Metrópolis, maravillas como “Pull Me Under”, “Take The Time” o “Learning to Live” ponen los pelos de punta, descolocan al oyente y te introducen en un universo musical variopinto e ilimitado. Necesitaría varias entradas del blog para explicar todos los detalles de estas composiciones. También me encanta “Surrounded”, cuya apertura me recuerda mucho a “When I See You Smile” de Bad English, y “Under a Glass Moon”, con unas guitarras rítmicas muy pegadizas.
   Cierto es que no todo el mundo aprecia la complejidad de las composiciones de Dream Theater y a mucha gente le resultan aburridos y soporíferos, pero si te gusta la música, en general, sin barreras ni prejuicios (y más si tocas un instrumento), puedes llegar a apreciar la magnificencia de las creaciones de esta banda y verás que es un placer al alcance de muy pocos.
   Los miembros son todos virtuosos, dando muestra de ello en cada solo, ya sea de guitarra (John Petrucci) o teclado (Kevin Moore) o en ambos, porque ¡vaya dúos increíbles que se marcan!. Hasta que escuché esta joya, había instrumentos como la batería que ponía muy por debajo del resto. Desde entonces, seguir mentalmente a Mike Portnoy se convirtió en algo imposible, ya que sorprende su versatilidad en cada compás. Por mucho que el resto de instrumentos hagan lo mismo, él tiene que cambiar y descolocar al oyente.
   Frente a las fronteras, los límites o las sinrazones que nos ponemos, es estupendo encontrar cosas que destruyen esas barreras para hacernos más abiertos y tolerantes.
   Busca un buen momento de tranquilidad, túmbate o siéntate, dispón de unos auriculares de calidad, cierra los ojos y prepárate para viajar al mundo de los sentidos. Cada escucha será más placentera ya que percibirás nuevos y apasionantes detalles.  




miércoles, 30 de enero de 2019

VERSOS MENGUANTES VII


Es el peor día de tu vida, pero no durará más de 24 horas,
es el peor día de tu vida, pero no durará,
es el peor día de tu vida,
es el peor.

Abatidos pero erguidos, nunca derrotados,
abatidos, pero erguidos nunca,
abatidos pero erguidos,
abatidos.

Busco una excusa para evitarte pero me esquivan las evasivas, 
busco una evasiva para esquivarte, pero me evitan las excusas,
busco una evasiva,
busco una excusa.

Nos conocimos, enamoramos, vivimos, luchamos,
nos conocimos, enamoramos, claudicamos,
nos conocimos, sufrimos,
ahora solo nos odiamos.



miércoles, 26 de diciembre de 2018

TIENES UN MENSAJE NUEVO


-Hola, cómo t va?, vas a estar estos días x Madrid?

   Me apetecía ver a Lucía y era un buen momento para acercarme a recordar viejos tiempos con aquella amiga a la que no veía desde hace mucho. Me contestó a los treinta minutos o así:
-Hola!!!!, cuanto tempo. Estoy fuera de vacas, pero avisa si vienes x si coincidmos

   Vaya, qué pena. Deseaba con toda mi alma verla y disculparme por tantas cosas…
-Passaré x la capital cuando vaya a mi pueblo de Burgos, pero bueno, en otra ocasiónn.

   “Venga, díselo”, repiqueteaba el pensamiento en mi cabeza… “díle que la echas de menos, que la quisiste tanto… no te lo dejes dentro… te lo agradecerá”…
   Pero sólo me salió un:
-Tengo ganas de verte ;-)

   Ella reaccionó de manera similar:
-Yo también, pero ahora stoy muy liada y cuando vuelva no sé si tendré 1 hueco

   Mi coraza de armadillo empezó a ceder:
-Quiero decirte muchas cosas

   Se preocupó:
-Ha pasado algo?, va todo bien?

   Y tuve que explicarle:
-Si, trankila. Es algo sobre hace años, no m porté bien contigo

   Tardó en contestar, pero…:
-Bueno, ya está todo olvidado, da igual.

   Sentí el mensaje clavándose en mi pecho:
-No da igual, no lo he olvidado, ni te he olvidado nunca.

   Creí que se vengaría poniendo que ella sí se había evadido de mi, sin embargo…:
-Ahora todo ha cambiado, tu stás con otra persona y yo también. Tomamos nuestros caminos

   Era verdad, aquellas sendas nunca más se cruzarían y cada una avanzaba en sentido opuesto:
-Eso no kita k todavía me duela lo que t hice. Por eso quería verte y hablar

   Volvió a hacer una pausa eterna a pesar de que sólo fueron unos minutos:
-Déjalo, en serio, no necesito esto, ni tu tampoco, nos vamos a hacer daño.

   Entonces no pude más y contesté sin pensar ni un segundo lo que escribía:
-Perdóname Lucía, me equivoqué, no quise herirte, te amaba tanto…
-Joder, me haces mucha falta
-Sé que soy un egoista…
-Pero…

   Ahora fui yo quién hizo la pausa y ella se impacientó:
-Pero qué?

   Ya estaba lanzado y no iba a recular:
-Pues que te sigo queriendo
-Ahora, siempre, no he dejado d hacerlo




   Me arrepentí nada más pulsar “enviar”, pero la carta ya estaba descubierta. Así que esperé su respuesta:
-De verdad, no necesito esto, insisto, no me hagas más daño
-Voy a apagar el móvil, bromea con otra

   De nuevo cada sílaba se volvía contra mí. Lucía creía que no hablaba en serio y eso dolía. Pero al pedirme que no la lastimara demostraba que seguía sintiendo algo por mi:
-No, espera
-Todo lo que estoy diciendo es verdad
-Por eso quería verte
-Dame la oportunidad de explicarme

   Esta vez la pausa fue corta pero pensé que había apagado el teléfono de verdad:
-Ya es tarde

   Así que arremetí con todo lo que me había estado guardando durante tanto tiempo:
-K puedo decirte?
-Escúchame
-Kieres k te diga k no he encontrado a nadie como tu?
-K todas ls noches me acuesto y pienso en ti?
-K nunca me perdonaré el error k cometí?

   Entonces no hubo respuesta. El color azul demostraba que lo había leído pero ningún “escribiendo” se mostró debajo de su nombre.
   Preferí no insistir y dejar las cosas como estaban. Había vuelto a cagarla y me sentía como un enorme gilipollas. Mi intención fue simplemente verla y charlar un ratito con una cerveza, pero en vez de eso el corazón me había traicionada de la manera más inesperada.
   Me acosté y durante días estuve tan pendiente del teléfono como un adolescente al que le acaban de regalar su primer modelo de móvil.
   Nada.
   Pasaban las horas y nuestra conversación no tenía continuidad. De vez en cuando se mostraba “en línea” pero mi chat no era receptor de ninguna paloma mensajera. Me dí cuenta de que la tecnología puede ser terriblemente cruel. Tenía mensajes sin leer de unos doce contactos y sin embargo la sensación de soledad era plena y envolvente.
   Mi viaje a Burgos tuvo su ida y tuvo su vuelta y al pasar por Madrid vi su efigie reflejada en el smog generado por la contaminación. Los haces de humo evocaban su rostro y aquellos ojos contaminados me miraban provocando una búsqueda perdida, pero se difuminaban recordando que los sueños se evaporan y algunos errores no se pueden corregir. Ícaro no podrá volar lejos del sol y así me sentí yo, cayendo en un vuelo malogrado, en barrena, dejando mis aires de grandeza entre las llamas del astro soberano.
    Habían transcurrido diez días y mi WhatsApp había dejado de ser una prioridad en los minutos que regían mi vida. Sin embargo, cuando sonó el tono que tenía asignado a los mensajes entrantes, mi instinto me hizo interesarme por lo que había recibido.
   Ahí estaba: Lucía figuraba en la pole position de los contactos con notas pendientes de leer:
-Pueds venir el sabado?, tengo el día libre y podemos hablar.

   No había ningún “te quiero”, ni la palabra “amor”, ni nada que se le pareciese, pero creo que es el mensaje más bonito y esperanzador que he leído en mi vida.






Relato publicado en la Antología de Relatos "Sinergias" (julio 2018) tras ser seleccionado en el Primer Concurso de Relatos Cortos organizado por la Editorial Sinergias.