lunes, 27 de agosto de 2018

AVE FENIX RESURRECCIÓN: Acuérdate de Mí


   A principios de los 90 conocí a Cristina, una madrileña que pasó de ser un imposible amor de verano, a una de las mejores amigas que nunca tuve. Intercambiamos decenas de cartas y fue de las primeras mujeres a las que dediqué una canción.
   La versión original data de 1993. Primero compuse solo una melodía para guitarra española, a la que acompañaba otra solista, pero en un par de años electrifiqué el tema. Metí un arpegio de entrada y cambié por completo la composición, quedando muy similar a la que aparece en este proyecto, a pesar de que ha seguido sufriendo algunos cambios con el paso del tiempo.
   Es el único tema que figura en dos de las antiguas maquetas del grupo y que he recuperado para el disco "Motivos Para Descarrilar".
  


Un poco más de ti
en unas líneas de tus cartas,
siempre estoy deseando más,
que sean un poco más largas.

Siento que toda tu vida
se ha alejado de la mía,
no puedo verte, lejos te encuentras,
pero sé que me recuerdas.

Tus palabras, siempre bellas,
desearía formar parte de ellas,
dices que tu alma está ocupada
y yo no sé si siento algo o nada.

El tiempo ha ido curando
lo que creí, sería un milagro,
carta a carta, te voy anhelando,
a tu piel estoy renunciando.

E.- Quiero estar en tu corazón,
encontrar la llave por fin,
quiero que siga la ilusión
y que te acuerdes de mí.

Fue en una playa, en el levante,
parece que hoy te tengo delante,
nuestros caminos allí se cruzaron,
me desperté y no estaba soñando.

A pesar de tu privación,
guardo un tesoro en mi habitación,
cuando creo estar mal,
tus cartas me hacen respirar.

Hubo un tiempo que te pretendí,
siempre fui un infeliz,
pues olvido que en el amor,
hay que contar al menos con dos.

Yo nunca creo en hadas o magos,
los Dioses los crean los seres humanos,
pero esa vez, al final comprendí,
la magia existe cuando te conocí.

E.- Quiero estar en tu corazón,
encontrar la llave por fin,
quiero que siga la ilusión
y que te acuerdes de mí.







Canción perteneciente al cd de AVE FÉNIX RESURRECCIÓN titulado "Motivos Para Descarrilar" (agosto de 2016):

domingo, 22 de julio de 2018

LIBERACIÓN

   La oscuridad del edificio siempre era densa, espesa, aun radiando el sol en el exterior. Las persianas eran velaje de carabela agujereado por un temporal que dejaban pasar tímidamente filas de luz, indicando que, fuera, en el mundo real, aun existía vida. Contemplaba el aburrido avance de estos rayos solares desde la alborada hasta el ocaso, iluminando cada hora los recodos de la humilde estancia. Los días nublados carecían de este divertimento.

   He visto así años de mi vida desfilar, sin saber qué día es, incluso perdiendo conciencia de mi existencia. Apostado en esta silla carcelaria, atrapado en este saco de huesos inservible que no solo no obedece a mi cerebro, sino que además, su respuesta es ofrecer dolor, malestar.
   No puedo ni apartar la mosca que merodea por mi cara desde hace minutos.

   Hoy todo ha sido distinto. He visto seres cercanos acompañándome a lo largo de un camino luminoso. Lástima que el viaje solo haya durado un suspiro... es lo que tiene morir. Al menos ya nunca más volveré a este lúgubre asilo. Supongo que tardarán en darse cuenta de mi estado, pensarán que duermo.

   Por fin, bendito sueño eterno, cuantas fechas esperándolo.





  Escrito originariamente en 2009, pero desechado en su momento, este año he querido recuperar este texto para participar en el I Concurso de Microrrelatos, Temática Libre, organizado por el portal Zona EReader. Mi historia aportada tampoco me parecía nada de otro mundo, pero me gustaba el sistema de votaciones instaurado por la web y siempre es interesante saber los dictámenes de los demás, buenos o malos, sobretodo los constructivos más que los destructivos, para aprender y corregir errores.

   De 91 relatos presentados, el mío ha quedado en la posición 13 (clasificación), no es tan feo este número, con una nota media de 6,14 puntos.

   Agradezco a los votantes la opinión dada, a todos, por molestarse en dedicarme unas palabras y darme unos minutos de su tiempo. En especial, a los que les ha gustado y me lo han transmitido con tanto cariño. Está claro que las críticas negativas ayudan a crecer, pero los halagos no amargan a nadie. Sinceramente, muchas gracias. 


sábado, 23 de junio de 2018

Publicación en el Libro Internacional “CANTOS DE ESPERANZA” de "RÉQUIEM POR UN ROBLE SECO"


   En 2012 participé en el II Concurso Mundial de Ecopoesía, convocado por la Unión Mundial de Poetas por la Vida, Poetas Univa (dentro del IV Festival Mundial de Ecopoesía). Mi escrito "Réquiem a Un Roble Seco" se publicó en el libro internacional "Ecopoesía 2012" (o eso pensaba yo) junto a otros seleccionados.



   El caso es que hace unos días, curioseando por los "internetes", encontré otro volumen en el que aparecía el mismo poema, llamado "Cantos de Esperanza" (nada que ver con la canción comunera de Nuevo Mester de Juglaría o Imperativo Legal). Resulta que tras la celebración del VI Festival Mundial de Ecopoesía en 2014, se editó esta obra con los textos escogidos en el II y III Concurso de 2012 y 2013, respectivamente.



   Supongo que no leí bien las bases del concurso, o me informaron mal, no sé, pero la historia es que el libro "Ecopoesía 2012" nunca llegó a existir. Donde sí aparece la dedicatoria al árbol centenario de mi pueblo de Burgos, es en la publicación del 2014. Así que haciendo honor a la verdad y con rigor periodístico, al menos en mi blog, comparto y actualizo todo este rollo.


http://espantologiapoetica.blogspot.com/2016/05/requiem-un-roble-seco-dep-17-2011.HTML

sábado, 12 de mayo de 2018

Resumen de la Presentación del Libro "LEYENDAS DE VALDESALOR"


   Aunque han pasado varios meses, no quería dejar de mencionar en un post, la crónica del pasado día 25 de noviembre de 2017, día en que se celebró el acto de presentación del libro "Leyendas de Valdesalor".
   Como conductora de la ceremonia, pude contar nuevamente con Gabriela Palermo, quien se desplazó desde Argentina y fue dando paso a los invitados de la noche:

   En primer lugar, el prologuista Oscar García Sánchez, se declaró ajeno a las vivencias relatadas en la obra, pero arropado actualmente por los protagonistas. Nos habló de la canción "Malos Tiempos Para la Lírica" de Golpes Bajos, de Bertolt Brecht o de Bécquer, y de que todos comparten un nexo común: hablan de que ya no hay poetas, ya no existe la poesía. Pero después nos confirmó (para nuestra tranquilidad) que mientras haya primaveras, esperanza o mujeres hermosas, siempre habrá poesía. Criticó los tiempos actuales en los que la "libertad de expresión" puede llevarte a la cárcel, subió de tono su intervención, disculpando su vocabulario ante la presencia de menores en el público y destacó a Bukowski, frente a los escritos refinados y correctos, pero faltos de intensidad y realismo. Todo esto le sirvió de justificación para celebrar que un servidor no se dedique profesionalmente a esto, ya que gracias a ello puedo escribir a mi ritmo, sin presiones editoriales, sin censuras, sin caer en modas absurdas y, sobretodo, con total libertad. Tuvo incluso la valentía de proponer un crowdfunding para que no tenga que auto editar mis propias creaciones y terminó lamentando no habernos conocido antes y preguntando a la audiencia "¿dónde estabais cuando sonaba Malos Tiempos Para la Lírica"?


   Luego llegó el turno del periodista Justo Monroy Pérez, quien ha participado activamente tratando las fotografías, ayudándome en el diseño de la portada y redactando otro prólogo. Respondió a los versos, con versos, rimando la historia de los Desaborios, las cien cañas, los días del Valle, las orejas y, como aquí acontecía, las fiestas en el castillo de Valdesalor. Hizo referencias a varias épocas de nuestra amistad, aludiendo a Siniestro Total, para instarnos a un brindis que rezó así:


Brindo por los amigos,
ausentes y presentes,
por las gratas reuniones
de machos cabríos
y bellezones.

También por nuestros admiradores,
para continuar cumpliendo décadas
de buena charla inteligente y audaz,
y para poder seguir diciendo con orgullo
que "cada día somos más".


 


















   La tercera prologuista, Mária Jesús Esteban, no pudo asistir, pero se proyectó un video que envió con sus comentarios y los de otros camaradas y familiares a los que les fue imposible acercarse, y que también quisieron transmitir sus felicitaciones.
   Finalmente, un servidor habló del proceso de creación de este libro, de cómo unas simples estrofas se convirtieron en una poesía, y de cómo varias, acabaron formando esta compilación. También destaqué lo difícil que es dedicar tiempo a esto, como a cualquier hobbie, con la vida laboral que llevamos. Agradecí a los que han leído el ejemplar y participado, a los que lo han leído y no han podido participar, pero también a quienes no lo leerán. En definitiva, me considero afortunado, como en esta obra, de rodearme de compañeros que me hacen sentir rey, aunque luego tenga que volver a mi vida rutinaria como bufón de la corte. Queda esto muy bien resumido en estos ripios:


Vuelvo a la realidad,
a los muros de mi hogar,
a no creerme más de lo que soy,
a mi status aceptar.

Gracias pues,
por ser solariegos en mi feudo,
caballeros en mi reino,
amigos cuando no sea Rey.



   Complacido, me despido con las dedicatorias principales situadas en la hoja número 5 de "Leyendas de Valdesalor":
   -A los Desaborios, amigos sin los cuales este libro no habría sido posible.
   -A las fotos, portada y contraportada de Justo Monroy Pérez.
   -A los prologuistas, que amablemente me han dedicado sus palabras.
   -A la reina de mi vida, Lady Susana, a quien siempre es un placer rendir pleitesía.
   -A mi princesa Noa, llamada a ser la heredera de mi reino y de mi amor.



domingo, 29 de abril de 2018

AQUELLA LIBERTAD MUSICAL PERDIDA

   Vivimos en el mundo de lo políticamente correcto hasta unos extremos que dejan poco margen para la broma, la ironía, la sátira o el humor, incluso dentro de contexto. Entiendo que una figura pública con cierta responsabilidad, como puede ser un político, un empresario, un médico, personal profesional con cierto prestigio, etc., deban medir mucho sus palabras, comentarios y opiniones tanto en privado como a través de los medios de comunicación. Una frase salida de tono, un párrafo sacado de contexto o simplemente un doble sentido o expresión mal entendida, pueden acabar de un plumazo con la imagen de cualquiera. El ejemplo más claro es el de internet o el de la tecnología móvil. Gracias a su inmediatez y a su colosal repercusión, pueden hacer que un simple tuit dé la vuelta al planeta en pocos minutos y llame la atención de millones de usuarios.
   Por ello, hay que tener cuidado extremo en múltiples situaciones de la vida para ser políticamente supercorrectos y esto nos lleva a casos que sobrepasan con creces lo absurdo:
   Un profesor de historia debe explicar en clase la Reconquista o las Cruzadas con mucho tacto para que los alumnos musulmanes no se sientan ofendidos; Una bandera de España en tu balcón puede significar que quieres dar tu apoyo a la selección de fútbol, pero la mayoría de la gente pensará que eres un facha; Dependiendo del canal de televisión o programa de radio que sigas te encasillarán dentro de la derecha o izquierda políticas; El alimento conocido como brazo de gitano ahora se tiene que llamar “pastel relleno que se arrolla en forma de cilindro”, para no herir sensibilidades; Y cómo no, las feministas más radicales te defenestrarán a los abismos del machismo si no haces un uso correcto del lenguaje y no específicas que hay miembros y miembras, bolígrafos y bolígrafas, coches y cochas o domingos y domingas.
   Pero en el terreno artístico y más en el mundo musical, debería haber una tolerancia mayor para que cada cual pudiera expresarse como le viniera en gana, tolerancia que apenas existe.
  

   Todo esto me hace volver a pensar en los tiempos pasados y en canciones que se hicieron famosas con letras infames:
– Los Ronaldos: Si, sí. “Tendría que besarte, desnudarte, pegarte y luego violarte hasta que digas sí”.
– Almodóvar & McNamara: Voy a ser mamá. “Sí, voy a ser mamá, voy a tener un bebé para jugar con él, para explotarlo bien. Lo vestiré de mujer, lo incrustaré en la pared. Le llamaré Lucifer, le enseñaré a criticar, le enseñaré a vivir de la prostitución, le enseñaré a matar, voy a ser mamá”.
– Un Pingüino en mi Ascensor: Atrapados en el ascensor. “Deja de llamar a la portera, contigo no hay manera, yo que puse toda mi ilusión en esta violación, atrapados en el ascensor”.
– Los Romeos: Muérdeme. “Quiero ser tu esclava para ti, sólo en tu regazo soy feliz. Si quieres mi cara golpear, puede que así me guste más. Muérdeme en el trasero, donde a mí me gusta más, siempre voy a ras del suelo, qué más da”.
– Académica Palanca: Me Llaman Mala Persona. “Esa mujer cruel no tenía listo todavía el papeo y la tuve que matar. Sólo porque la cosí a navajazos y los niños la miraban desangrarse y cómo me daban pena fui también y los maté, me llaman mala persona”.
– Pabellón Psiquiátrico: Inmaculada. “Ya sé que las mujeres no son perfectas, tienen un defectillo entre las piernas, unas lo tienen más o menos pequeño y otras lo tienen grande, como es mi sueño. Pero esta chiquita de la que hablo, más que tener un nido, tenía un establo. Le metí una mano, le metí una pierna, le metí la cabeza y hasta una llave inglesa, le metí las narices, y dentro me caí. Le metí el sombrero, le metí una oreja, le metí un saxofón y un helado de fresas, le metí el bocadillo, y dentro me quedé”.
– Siniestro Total: Las Tetas de Mi Novia. “Las tetas de mi novia tienen cáncer de mama, por eso no quiero tocarlas”.
– Séptimo Sello: Todos los Paletos Fuera de Madrid. “Subes en un autobús y huele a campo, ¿quién tiene la culpa? ¡los paletos!, ¿quién nos ensucia el museo del Prado? ¡los paletos!, ¿quién tiene la culpa de los atascos? ¡los paletos!. Que se vayan fuera, fuera, fuera”.
– Semen Up: Lo Estás Haciendo Muy Bien. “Mientras yo me concentro, chúpala más adentro, que ya llega el momento”.
  
 

   Me sigue sorprendiendo que hace dos o tres décadas cualquiera de los temas que he mencionado sonara a todas horas en los medios de comunicación (algunos llegando a puestos altos en las radio-fórmulas) y apenas nadie se inmutara. Era otra época, había menos información, nula concienciación o desconocimiento de algunos problemas, una sensación de euforia y libertad (comparada con cualquier tiempo pasado que fue peor), o vete tú a saber qué. El caso es que hoy sería un escándalo que se publicaran canciones con esos contenidos, por mucho que se les diera un toque irónico o humorístico.
   No todos se fueron de rositas. Hubo casos especialmente conocidos como el de Las Vulpess con “Me Gusta Ser Una Zorra”, cuyo escándalo hizo dimitir al entonces director general de RTVE José María Calviño, o el de Ilegales y su “Hail Hitler”, que critica a los hippies gritando el famoso saludo para incomodarles. Ni que decir tiene que no se entendió así y la opinión pública les tachó de nazis. Algo similar les ocurrió a Gabinete Caligari por presentarse en algún concierto con vestimenta de las SS.  Loquillo estuvo años sin cantar “La Mataré” por petición de algunas asociaciones feministas. En la canción, nos metemos en la piel de un maltratador y aparecen fragmentos impactantes como “…por favor, ¡sólo quiero matarla!, a punta de navaja, besándola una vez más”. Barricada con su “Oveja Negra” también sufrió le etiqueta en este caso de racistas, por textos como el siguiente: “Si se resiste rompedle la cabeza, estos cerdos tienen que aprender, quien es aquí el que manda. Si no se les trata así, esto cambia de manos, déjales que desesperen esperando el milagro”.
   Parece que nadie se para a pensar que la mayoría de estas canciones usan el recurso de meterse en el papel de un personaje (ya sea el malo de la película, el maltratador, el racista, etc.) y transmitir lo que piensa sin que el artista tenga que identificarse en absoluto con ese individuo. Las letras cuentan una ficción, una historia, que puede coincidir con nuestro criterio o no. Esto es algo más que asumido en el mundo literario, cinematográfico o teatral, pero en el musical hay un doble rasero para medir y juzgar. Es absurdo que pueda verse a las cuatro de la tarde en televisión una película que incluya violaciones, asesinatos y violencia diversa, pero que luego no pueda contarse esa misma crónica en una canción.
   Hoy, los grupos que practican estilos poco escuchados en los medios, o directamente censurados o anulados en los mismos (como puede ser el punk o el heavy), siguen diciendo lo que les da la gana en sus textos. Pero eso no importa porque casi no se les publicita y su repercusión es mínima.


   Lo curioso es, como he anticipado, preguntarse cómo ha cambiado tanto la sociedad para que antes los Hombres G pudieran cantar “Matar a Castro”, Siniestro Total “Ayatollah no me toques la pirola” o Los Ilegales: “Eres una puta, pero no lo bastante”, que fueran éxitos y que casi nadie se escandalizara. Reírse de asuntos tan delicados como el maltrato a la mujer es una falta de sensibilidad, pero creo que nos hemos ido al extremo opuesto (a excepción del reggaetón, claro). No hay suficiente libertad de expresión y se tolera el humor practicado sobre muy pocas materias, humor que se muestra necesario ahora más que nunca.

   Artículo publicado en el blog de Let's Market S.L. el 12 de mayo de 2017.